Las nuevas reglas para importar vehículos van a la Sala Cuarta: qué significa para tu negocio
Si tu empresa planea importar un vehículo para trabajar o si te dedicás al negocio de traer carros al país, poné mucha atención. Un reciente decreto del Ministerio de Hacienda cambió por completo las reglas del juego para calcular los impuestos de importación, y el tema ya escaló a la Sala Constitucional. Dos recursos de amparo buscan frenar estas medidas que muchos consideran desproporcionadas.
Te contamos qué está pasando y cómo te afectan estos cambios si tenés planeado traer un automotor en los próximos meses.

El Ministerio de Hacienda emitió el decreto ejecutivo número 45920-H a finales de agosto, con la idea de frenar la subfacturación. Esta práctica ocurre cuando un importador declara un precio de compra muy bajo, casi ridículo, para pagar menos impuestos en la aduana.
Sin embargo, la solución propuesta generó resistencia inmediata. Según informó el medio Amelia Rueda, la Sala Constitucional ya tramita dos recursos de amparo en contra de este decreto. Los reclamantes argumentan que las nuevas reglas violan principios constitucionales básicos, como la seguridad jurídica y el principio de reserva de ley (el cual exige que los impuestos y sus bases de cálculo se definan por ley y no por un simple decreto del Poder Ejecutivo).
¿Qué significa esto para tu empresa?
Para entender el impacto, primero hay que ver qué cambia con el decreto. Antes de esta norma, la aduana cobraba los impuestos sobre el valor que venía en la factura. Ahora, Hacienda compara ese valor declarado con su propia lista oficial de valores fiscales. El impuesto se calcula sobre el monto que resulte más alto de los dos.
Imaginemos que tu pyme, una distribuidora de suministros de oficina, decide importar un pick-up usado para hacer entregas. Conseguiste un excelente precio de oportunidad en el extranjero por seis mil dólares. No obstante, si el valor de referencia de Hacienda para ese modelo es de nueve mil dólares, tendrás que pagar los impuestos basados en la cifra de Hacienda, no en lo que realmente pagaste. Esto incrementa de inmediato tu inversión y desajusta tu presupuesto.
Además, el decreto limita a las personas físicas a importar un solo carro por año. Si necesitás traer un segundo vehículo para tu operación comercial, Hacienda te obliga a registrarte formalmente como vendedor de vehículos ante la Dirección General de Tributación. Para un pequeño empresario que solo busca ampliar su flotilla de trabajo, esto representa una traba administrativa innecesaria.
¿Cuáles son los reclamos legales bajo análisis?
Los recursos presentados ante la Sala Constitucional atacan dos puntos clave que podrían dejar sin efecto estas medidas.
El primer reclamo cuestiona que el decreto excede las facultades del Ministerio de Hacienda. Al fijar un margen de utilidad presunto del 25 por ciento para calcular el Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) y limitar las importaciones anuales, los recurrentes afirman que se están modificando las reglas tributarias de forma ilegal.
El segundo recurso denuncia una aplicación retroactiva de la norma. Un importador reportó que su vehículo fue embarcado antes de que se publicara el decreto y llegó al país el 25 de agosto de 2026, cuando el proceso de nacionalización ya había iniciado. Aun así, la aduana le aplicó las nuevas y más costosas reglas. La jurisprudencia costarricense prohíbe aplicar leyes o reglamentos de forma retroactiva si esto perjudica al ciudadano.
Por su parte, el Ministerio de Hacienda defendió el reglamento. Las autoridades afirman que el decreto está blindado legalmente y que no se aplica a mercancías que ya venían en tránsito, un argumento que ahora la Sala Cuarta deberá contrastar con la realidad de las aduanas.
¿Qué tenés que hacer y cuándo?
Por el momento, el decreto sigue vigente mientras los magistrados de la Sala Constitucional analizan el caso y deciden si suspenden la norma como medida cautelar. Si tenés una compra en camino o estás planificando una importación, tené en cuenta estos tres consejos prácticos:
Primero, revisá la lista de valores fiscales de Hacienda antes de cerrar cualquier negocio en el exterior. No te confiés solo del precio de factura, ya que el costo final en aduanas podría ser mucho mayor.
Segundo, si tu empresa requiere traer más de un vehículo en el año para su operación, evaluá con cuidado si te conviene hacer el registro como importador autorizado o si es más eficiente adquirir los vehículos en el mercado local.
Tercero, documentá muy bien las fechas de embarque y de compra de cualquier importación en curso. Si tu mercadería venía de camino antes del cambio de reglas, podrías requerir soporte legal para defender tu derecho a pagar bajo las condiciones anteriores.
Llevar el control de los costos de importación y cumplir con las exigencias de Hacienda requiere de un análisis detallado para que no termines pagando de más. Si querés que evaluemos cómo estas nuevas reglas afectan los planes de tu pyme o necesitás apoyo con la planificación fiscal de tu negocio, tocá el botón de contacto acá abajo y escribinos por WhatsApp: nosotros nos encargamos de guiarte paso a paso.

Equipo JRC
Publicado el 10 de septiembre, 2026 · Fuente: Amelia Rueda
